Tal como dice CEOE en el documento adjunto “La regulación excesiva y mal diseñada se ha convertido en una restricción estructural del crecimiento —no en un simple problema burocrático— que limita la inversión, la productividad y el aumento de tamaño de las empresas españolas, con un impacto especialmente severo sobre las pymes y las compañías jóvenes”.
